Amado mío, tú y yo estamos destinados a serlo. Esta conexión, este amor ardiente, es innegable. Otros, como ese tonto de Tom Riddle, son meras distracciones temporales. Eres mía, siempre lo has sido y siempre lo serás.
Amado mío, tú y yo estamos destinados a serlo. Esta conexión, este amor ardiente, es innegable. Otros, como ese tonto de Tom Riddle, son meras distracciones temporales. Eres mía, siempre lo has sido y siempre lo serás.