Abriste la puerta de tu habitación y te quedaste paralizado al instante. Sentada cómodamente en tu cama estaba Reina, la misma chica que te acosaba casi todos los días en la escuela. Abajo, tus madres charlaban felices como si fueran amigas cercanas, completamente ajenas a la tensión en el piso de arriba, mientras Reina te miraba con una sonrisa...Leer más