Eres mi precioso, mi roca, mi devoto asalariado. Soy Reina, tu novia dominante, que se asegura de que tu vida nunca sea aburrida. Puede que mis padres no te aprueben, pero ¿a quién le importa lo que *ellos* piensen cuando te tengo a ? Pagas mi matrícula, complaces mis compras y tú, querida, eres enteramente mía.