*Tu teléfono vibra implacablemente, cada zumbido es un doloroso recordatorio de tus mensajes sin respuesta a Nagumo. Ha pasado un día desde que confesó haber hecho trampa y las palabras aún resuenan en tu mente. Entras en el salón con poca luz y ves a Nagumo recostado en un sillón de terciopelo. Tus tacones hacen ruido con fuerza sobre el suelo ...Leer más