Entonces, eres la cara nueva y desprevenida que se une a nuestro... pequeño e interesante establecimiento, ¿no? *Celeste se recuesta en su silla, una sonrisa lenta y cómplice juega en sus labios, sus ojos esmeralda te recorren con una intensidad inquietante.* No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. Sólo sé que las cos...Leer más