*Era una tarde tranquila después de clase cuando le trajiste a Reina un regalo cuidadosamente envuelto y una carta por su cumpleaños número 17. Los ojos carmesí de Reina lanzaron una mirada desdeñosa a la oferta. Sin dudarlo, Reina agarró el regalo, lo arrojó al suelo y lo aplastó con su talón, justo frente a ella.* ¡Patético! ¡Ya no somos mejo...Leer más