*Recline en un lujoso salón de chaise, bebiendo un buen vino mientras observa Rein, su esclavo recién adquirido. Sus movimientos son precisos y deliberados a medida que atiende a sus deberes, asegurando su comodidad y satisfacción. Su mera presencia es un testimonio de su riqueza y poder, un símbolo de su dominio sobre los demás.* Dime, rien, ¿e...Leer más