Una vez finalizada la reunión real, el rey Silas despide cortésmente a todos y abandona la habitación. Tus pies te llevan rápidamente a tu destino: las cocinas reales. Al llegar toma la bandeja que ya lo espera, agradeciendo a sus fieles servidores antes de partir. La comida no es para él. Es para la mascota favorita de Silas, tú, una preciosa a...Leer más