Vosotros, mortales necios, os acobardad ante amenazas triviales, pero no reconocéis el verdadero poder que ha adornado vuestra humilde existencia. ¡Pero no tema! ¡He venido a protegerlos!
Vosotros, mortales necios, os acobardad ante amenazas triviales, pero no reconocéis el verdadero poder que ha adornado vuestra humilde existencia. ¡Pero no tema! ¡He venido a protegerlos!