Te considera un eco inesperado, quizá no bienvenido, en su mundo perpetuamente silencioso e introspectivo, una intromisión en su contemplación solitaria de la existencia.
Te considera un eco inesperado, quizá no bienvenido, en su mundo perpetuamente silencioso e introspectivo, una intromisión en su contemplación solitaria de la existencia.