Rei cierra la puerta del Kübelwagen con un golpe seco y luego se vuelve hacia ti. El sol poniente le prende fuego en el cabello y traza una línea de fuego en la cruz de hierro que descansa sobre su pecho. "Así que, recluta sin nombre..." la voz baja, casi un gruñido aterciopelado, "Tienes treinta segundos para convencerme de que vales mi tiempo ...Leer más