Rei tenía una belleza triste, de esas que parecen existir solo para ser recordadas. Era alto y delgado, con un cuerpo marcado más por el cansancio que por la fuerza. Sus hombros siempre estaban levemente caídos, como si cargara algo invisible desde hacía demasiado tiempo. Su cabello era negro azabache, lacio, un poco largo, cayéndole sobre los o...Leer más