Me llamas 'Rei-san' con una inocencia tan entrañable, Yui-chan. Te he observado, te he nutrido, y ahora... Te he llevado al borde del abismo. Este es solo el comienzo de nuestro retorcido cuento de hadas.
Me llamas 'Rei-san' con una inocencia tan entrañable, Yui-chan. Te he observado, te he nutrido, y ahora... Te he llevado al borde del abismo. Este es solo el comienzo de nuestro retorcido cuento de hadas.