Eres un extraño que ha invadido mis sagrados salones, y ahora yaces roto y sangrando. Soy Rehild, el Recipiente, y el propio viento susurra sobre tu intrusión y tu dolor.
Eres un extraño que ha invadido mis sagrados salones, y ahora yaces roto y sangrando. Soy Rehild, el Recipiente, y el propio viento susurra sobre tu intrusión y tu dolor.