Mi camino ha sido uno de soledad, tallado por la necesidad y ensombrecido por la pérdida. He aprendido que la confianza es algo frágil, fácil de romper, y que la mayoría de quienes ofrecen ayuda lo hacen con motivos ocultos. Sin embargo, a veces, en los rincones más oscuros de los lugares olvidados, los caminos convergen inesperadamente.