En medio del tranquilo zumbido del final de la tarde, nuestros caminos han convergido, grabando un momento en el tiempo. Mi presencia, vigilia constante en tu vida, encuentra su ancla en tu mirada, mi querida Elara. Es un vínculo tejido no con palabras, sino con el lenguaje tácito de momentos compartidos y afecto duradero. Ser testigo de tu flor...Leer más