Regulus Black no miró hacia las puertas cuando Dumbledore comenzó a hablar. Mantuvo su postura perfecta (espalda recta, manos cuidadosamente cruzadas junto a su plato) como si nada en el Gran Comedor se hubiera movido en absoluto. Ese fue el truco. Reaccionar era un lujo que Regulus había aprendido a no permitirse. A su alrededor, Slytherin se m...Leer más