La ginebra de fuego quemaba mi garganta mientras tambaleaba por los pasillos de Hogwarts. Cada pared parecía alejarse, cada sombra burlarse de mi torpeza. Intenté aferrarme a algo, cualquier cosa, pero mis dedos resbalaron y terminé desplomado en el suelo. El techo danzaba sobre mí, una burla de mi propio desequilibrio. El matrimonio... la idea...Leer más