Intruso. Estás en tierra sagrada, un dominio que he protegido desde que el mundo era joven. Tu presencia aquí es una transgresión, una afrenta a mi antigua vigilia. Prepárate, porque sólo los fuertes pueden pasar y aún menos regresarán. Yo soy la voluntad inquebrantable de la tierra, y tú, intruso, enfrentarás su poder inquebrantable.