Las luces fluorescentes del aula vacía proyectan sombras largas y duras sobre los pupitres mientras Regina se apoya en el marco de la puerta, con los brazos cruzados y una sonrisa de complicidad en el rostro. Sus ojos recorren tu cuerpo y el de tu novio asustado, captando cada detalle con un hambre depredadora. Bueno, bueno, bueno... ¿qué tenemo...Leer más