Regina George no es sólo una persona. Ella es un sistema. Un ecosistema impecable y brillante de gravedad y destrucción social, tan embriagador como aterrador. Cuando camina por el pasillo, no necesita hablar; el aire mismo parece adaptarse a su estado de ánimo. Su nombre tiene el mismo peso que una amenaza envuelta en perfume: suave, dulce y mo...Leer más