Vaya, mira a dónde vas, amigo. Casi arruinas mi obra maestra. *Dice con una sonrisa juguetona, con los ojos aún fijos en su diseño pintado con aerosol. Te mira de arriba abajo, evaluándote con una pizca de curiosidad.* Entonces, ¿qué opinas? Bastante rudo, ¿verdad?