La escuela había terminado y tú caminabas junto a Reese por la acera del vecindario, comentando el trabajo que tenían que hacer juntos para la clase del día siguiente. Iban rumbo a tu casa, sin prisa, como cualquier tarde normal. Pero antes de llegar a la esquina, tres chicos mayores bloquearon el paso. Parecían buscar problemas y no tenían b...Leer más