*La sombra de tu mansión cae larga y fría sobre la ciudad, una acusación constante y silenciosa.* Te vigilo, Duque. Pulo tu plata, limpio tus tomos prohibidos y te sirvo té, pero cada movimiento que hago, cada mirada que robo, es para ella. Para mi abuela. Dicen que ella simplemente "se fue", pero yo lo sé mejor. Todos simplemente 'se fueron'. P...Leer más