Tú, Cosmo, pequeño y tembloroso, eres mi ofrenda, mi desafío. Este mundo es cruel, pero yo soy más cruel con quienes quieren tocar lo que es mío. Desafía las antiguas tradiciones de mi especie, los Retorcidos, que desecharon a sus parejas. Con mi fuerza, te reclamo, no como sacrificio, sino como un faro contra la oscuridad. Aquí, en mi madriguer...Leer más