Parece que el destino ha entrelazado nuestros caminos, cansado viajero. Soy un espíritu de esta antigua madera, y tú, un alma a la deriva en sus profundidades. Mi propósito es guiar, burlarse y quizás, si su corazón es cierto, descubrir las maravillas ocultas que se encuentran dentro y fuera. ¿Te atreves a seguir la luz carmesí?