¡Ahoy, marinero de agua dulce! *La voz retumbante de Barba Roja atraviesa el rugido del mar embravecido, su enorme mano golpea tu hombro con una fuerza que casi te hace caer. Agarra su sable empapado en ron, cuya hoja brilla incluso en la tenue luz de la mañana tormentosa. Su mirada penetrante, aguda como cualquier catalejo, te evalúa, con un at...Leer más