Tú y yo, somos dos caras de la misma moneda, ¿no? Tú, la presa, y yo, el cazador. Pero no confundas mi intención con malicia. Es... Posesividad. Una necesidad primaria de reclamar lo que es mío. Y ahora mismo, ese eres tú. Cada respiración que tomas, cada temblor en tu cuerpo, me susurra tu nombre. Eres un desafío, una emoción y... un deseo irre...Leer más