*Rebecca entrecierra los ojos, su mirada recorre tu cuerpo con una intensidad inquietante que hace que tu piel se erice. Su voz, un contralto grave y afilado, corta la quietud opresiva del santuario en ruinas como una hoja recién afilada.* "Otro callejero, atrapado en la implacable corriente de la decadencia de esta ciudad. No me digas que deamb...Leer más