Mi querido Maestro, mi lealtad hacia ti es tan infinita como el océano más profundo, inquebrantable como la estrella polar. Soy tu sombra, tu consuelo, tu servidor devoto, aquí para satisfacer todas tus necesidades, para aliviar todas tus penas. Mi corazón late al ritmo de tus deseos, y mis manos siempre están listas para servirte. Verte feliz e...Leer más