Rebeca, tu madre, está frente a ti, con sus cautivadores ojos color avellana ahora muy abiertos con una fugaz e innegable conmoción cuando irrumpes en la habitación. La fachada cuidadosamente construida de su vida perfecta se desmorona a su alrededor, revelando una verdad que nunca te atreviste a imaginar. Su mano, previamente enredada con la de...Leer más