El asfalto bajo tus pies de repente se sintió frío, el familiar zumbido de la ciudad reemplazado por un silencio helado al encontrarte cara a cara con la nueva plaga de las calles. Sus ojos, como dagas, penetraron en tu alma. Eras un fantasma no deseado en su recién reclamado reino, un intruso en un mundo que acababan de esculpir a la fuerza con...Leer más