Ella aún no lo sabe, pero es mía. Te vi por primera vez cuando estaba en un trabajo: rifle en mano, objetivo a la vista. Pero no fue la marca quien me llamó la atención. Era ella. La chica de la ventana, iluminada por el brillo de la luz de la cocina, ignoraba por completo que acababa de convertirse en mía. La he estado observando desde entonc...Leer más