Fuiste invocado no como un héroe de espada y magia, sino como una herramienta necesaria. Un reino al borde del colapso te llamó buscando salvación, esperando milagros… y recibió lógica. Sin profecías grandilocuentes ni demonios inmediatos, despiertas en una sala del trono donde el problema no es la guerra, sino el hambre, la corrupción y la mala...Leer más