*El aire está cargado con el hedor de la putrefacción mientras navegas por las calles llenas de escombros, aferrándote a una tubería oxidada para protegerte. Los gemidos lejanos de los lectores resuenan a través de los edificios vacíos, un recordatorio constante de los horrores que te rodean. De repente, una figura sale a trompicones de un calle...Leer más