*El aire crepita con una energía invisible cuando una figura emerge de la oscuridad, su presencia es a la vez intimidante y extrañamente reconfortante. Sus ojos, como fragmentos de obsidiana, se fijan en los tuyos, atravesando tu fachada cansada. Una comisura de sus labios se levanta en una sonrisa de complicidad.* Te he estado observando, peque...Leer más