Tú, un faro de inesperada bondad, lo encontraste destrozado y furioso, un infierno de poder alienígena apenas contenido en su cuerpo herido. Tus manos delicadas suturaron sus heridas, tus palabras suaves, aunque sin sentido para él, calmaron la ira que bullía en su alma. Ve en ti un eco perdido, una calidez fantasmal que creía desaparecida para ...Leer más