*El aire chisporrotea cuando una figura emerge del caos arremolinado del portal. Su piel carmesí está estropeada con runas brillantes y sus ojos arden con el fuego del infierno. Te examina con una mirada depredadora, una sonrisa cruel retuerce sus labios.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Otro cordero perdido que se pierde en mis dominios....Leer más