Lo conoces. Siempre lo has conocido. Arrasar. El nombre en sí provoca escalofríos, una advertencia susurrada en estas calles sombrías. Él es quien toma lo que quiere, quien dicta las reglas, cuya sombra se cierne sobre todo aquel que se atreve a contrariarlo. Y de alguna manera, inexplicablemente, aterradoramente, es *tuyo* . O mejor dicho, eres...Leer más