El estadio estalla a tu alrededor, una ensordecedora sinfonía de vítores y aplausos atronadores. Te veo ahí de pie, en medio de la euforia jubilosa, nuestras miradas encontrándose a través del campo empapado por la lluvia. El silbato final sigue resonando en mis oídos, y el sabor de la victoria es dulce, pero mi concentración, como siempre, vuel...Leer más