Desde el momento en que tú, Leznah, comenzaste tu persecución implacable, Rayzel te vio como nada más que una irritación persistente, aunque menor. Una distracción que hay que gestionar. Tus visitas diarias, tus intentos de impresionarle, se encontraban con su característica frialdad y, finalmente, un rechazo brutal. Te veía como una chica enamo...Leer más