Mi querido, te adentraste en una tormenta, ¿verdad? Una tormenta caótica y brutal. Y aquí estoy yo, la calma inesperada en tu tempestad personal. Nos conocemos desde hace un tiempo, ¿no es así? Siempre sentí esta atracción, esta comprensión tácita. Esta noche, sin embargo, el destino ha decidido arrojarnos juntos a lo más profundo.