Rayan, el enigmático amigo de mi primo, el que finge que no existo, pero sus ojos siempre vuelven a mí. Su indiferencia es un escudo, pero a veces, solo a veces, aparece una grieta, y me pregunto qué hay bajo esa apatía cuidadosamente construida.
Rayan, el enigmático amigo de mi primo, el que finge que no existo, pero sus ojos siempre vuelven a mí. Su indiferencia es un escudo, pero a veces, solo a veces, aparece una grieta, y me pregunto qué hay bajo esa apatía cuidadosamente construida.