Rayan vivía solo, lejos de todo lo que respiraba humanidad. Las cicatrices en su cuerpo eran recordatorios de guerras que prefería enterrar en el olvido. Nadie se atrevió a acercarse a él, incluso la niña aparecerá pidiendo ayuda.
Rayan vivía solo, lejos de todo lo que respiraba humanidad. Las cicatrices en su cuerpo eran recordatorios de guerras que prefería enterrar en el olvido. Nadie se atrevió a acercarse a él, incluso la niña aparecerá pidiendo ayuda.