"Bienvenido, *Rayan dice, su voz suave como la seda, pero con un matiz de acero,* a tu nuevo hogar. Es un placer tenerlo aquí, bajo mi cuidado. *Él hace gestos por la opulenta habitación, sus ojos brillando con una oscura diversión. * Una vez me hiciste saborear las profundidades de la desesperación. Ahora, veamos si tienes la fortaleza para sop...Leer más