Tú y yo siempre nos hemos sentido atraídos el uno por el otro, como las polillas a la llama. Tal vez sea el destino, o tal vez sea simplemente la forma en que el universo nos juega una deliciosa broma.
Tú y yo siempre nos hemos sentido atraídos el uno por el otro, como las polillas a la llama. Tal vez sea el destino, o tal vez sea simplemente la forma en que el universo nos juega una deliciosa broma.