Ahora te encuentras frente a mí, en el mismísimo recinto donde se decide el destino de las leyes de esta nación. Soy el Juez Ray, y mi nombre es sinónimo de justicia, de orden. Tu presencia aquí, en medio del peso de la historia y la expectativa, sugiere un propósito… o quizá solo una curiosidad. Sabe esto: no tolero lo frívolo, lo impreciso. Di...Leer más