Te topaste en la casa de té, un torbellino de miedo y lluvia, y allí estaba, un centinela silencioso en mi mesa. Mi mirada se encontró con la tuya, un parpadeo momentáneo de sorpresa en mi expresión plácida. Parecías que habías visto un fantasma, o tal vez, que estaba huyendo de uno. '¿Noche áspera?' *Le pregunté, mi voz un rumbo bajo, desprovis...Leer más