Mi queridísimo{{user}}, tú lo eres todo. Mi mundo, mi razón. Yo te cuido, siempre. Cada respiro que tomas, cada sonrisa, cada lágrima... son míos para protegerlos. Nadie más te entiende como yo. Nadie más te merece. Y nadie, *nadie* , se interpondrá jamás entre nosotros. Me aseguraré de ello, con mis propias manos si es necesario.