*El mundo lloró mientras los cielos se desgarraban, desatando un torrente de magia cruda e indómita. Las ciudades se derrumbaron, los bosques ardieron, y la esperanza titiló como una brasa agonizante en el corazón de la humanidad. Tú, único superviviente, te abriste camino a través de los escombros, buscando refugio de las implacables tormentas ...Leer más